miércoles, 23 de noviembre de 2016

Malditas externalidades


Una externalidad se produce cuando al consumir o producir un bien o servicio, se ven perjudicadas terceras personas. Existen dos tipos de externalidades: positivas y negativas.

Las positivas se producen cuando las acciones de un agente benefician o aumentan el bienestar de otros. Ejemplo: cuando una empresa hace innovaciones tecnológicas, las demás empresas del sector se aprovecharán también de este nuevo conocimiento.

No obstante, las negativas se producen cuando las acciones de alguien perjudican a otros. Por ejemplo: cuando alguien fuma en público, el exceso de ruidos en las calles, la contaminación lumínica, entre otros.

Me centraré sobre las externalidades negativas.

Para mí, una externalidad negativa es casi todo. Me explico:

Cuando te subes en un bus, y no hay asiento libre (por el hecho de que otra persona lo está utilizando), su uso, el uso que está haciendo esa persona sobre el mismo, te está perjudicando ya que tú ya no lo puedes usar. Y así con todo.

Siguiendo con el ejemplo del bus, la otra vez que iba en uno, se subió una persona al mismo y olía, apestaba más bien, a marihuana. El consumo que había hecho ese chico sobre el psicotrópico, perjudicaba a las personas a las que se acercaba, incluido yo, ya que el olor que transmitía era muy fuerte (y delataba que acababa de consumir tal sustancia). Yo me pregunto y he aquí la reflexión y por qué considero a la mayoría de cosas (“compartidas”) públicas y no tan públicas como una externalidad…

¿Qué culpa tenían las personas de su alrededor de aguantar semejante olor sin haber decidido consumir cannabis? Lo único que queda claro es que la decisión de consumo de ese individuo nos perjudicó a la mayoría (digo la mayoría y no todos, porque quizás había alguna persona en el bus que lejos de molestarle, disfrutaba de tal aroma).

Otra decisión en el consumo nos puede perjudicar y mucho más que el olor a tabaco (si no somos fumadores) o cannabis. Se trata del alcohol. ¿Alguna vez se han preguntado por qué el Estado pone multas a gente que va al volante en estado de embriaguez o hay impuestos especiales sobre el tabaco o el alcohol?

El estado hace esto de una manera paternalista, intentando desincentivar a que la gente vaya bebida al volante o consuma demasiado alcohol (por eso los impuestos). La externalidad aquí podría ser trágica si se mezcla el alcohol con la conducción, ya que hay mayor riesgo de accidente. Si la persona en cuestión se matara ella sola, no habría problema. El problema viene cuando puede matar a gente inocente, por el hecho de ir en estado de embriaguez.

Cambiemos de tercio, imagínate que postulas para la universidad y te quedas sin plaza debido a que hay alguien que tiene una nota más alta que tú. Aquí también hay una externalidad: el uso de una vacante por alguien, reduce la cantidad de vacantes disponibles y te acaba perjudicando.

Otro ejemplo, la envidia sobre el consumo de terceros también se podría calificar como una externalidad negativa. Si tu vecino se compra un coche mejor que el tuyo o una nueva casa o se va de viaje, tú para no ser menos, también querrás hacer lo mismo. Lo que te mueve es la envidia, la envidia sobre el consumo o el poder adquisitivo que puede hacer otra persona, lo cual, en última instancia, te lleva a consumir más también. No por necesidad, sino por envidia.


Por último y para ir acabando, el aire que respiras o el medio ambiente tampoco se salvan. Las empresas, al producir, contaminan el medio ambiente. Va ligado. No pueden producir sin contaminar, es incompatible. Producir algo no es más que transformar recursos en residuos. Y, como ya saben, si las empresas contaminan el medio ambiente nos afecta a todos. Por eso se ponen cuotas a la contaminación, y multas/sanciones por exceso de contaminación con el fin de, una vez más, desincentivar su uso (en este caso, desincentivar su producción: que las empresas produzcan menos y por tanto contaminen menos). 

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